viernes, 5 de abril de 2013

Raquel y el templo de Parea

Esta historia esta relatada por mi amiga Andrea:

Esta es la gran leyenda de Parea, Parea es una ciudad que está debajo de la tierra.
La gente no sabe que existe, excepto los que viven allí.
Un día una niña llamada Raquel, se despertó por la mañana un sábado. Raquel no tiene hermanos solo un primo llamado Lucas. Lucas es dos años más mayor que Raquel, que tiene 10 años.
Un día Raquel quedó con su primo y fueron al bosque solos.
Raquel encontró un agujero y avisó a Lucas. Se metieron y Lucas encontró unos juguetes muy raros. Raquel nunca había visto esas figuras. Tenían unos trajes muy muy raros, como si fuesen cada uno de un lugar diferente.
te.
A Raquel le llamó la atención el de camiseta y pantalón porque decía que no iba con ropa extraña.
Lucas cogió todos y se los metió en el bolsillo.
Raquel y Lucas no sabían que era ese agujero ni a donde conducía pero parecía muy profundo.
Lucas sugirió que volviesen pero Raquel dijo que no.
Ella tenía curiosidad por saber que había al otro lado del agujero.
Cuándo por fin llegaron salieron del agujero y miraron a donde les había llevado, pero solo vieron una ciudad muy bonita y tierra por todas partes. Allí no brillaba el sol.
Lucas vió una persona y le pregunto que lugar era ese. Él le respondió que estaban en una ciudad subterránea llamada Parea. A Raqul le pareció raro porque todos vestían como los muñecos, excepto el extraño. Raquel  le dijo a Lucas que había oído hablar de Parea. Le dijo que era una ciudad que dicen que es solo una leyenda y que le han echado una maldición. Lucas le preguntó a una persona si sabía algo sobre una maldición, y este le respondió que si, que hace 1634 años nació aquí una planta muy extraña y que parecía una estatua. Esta estatua estuvo dos años diciendole lo mismo a todos el mundo, decía que en el año en el que casi estamos sucedería algo muy malo. Decía que vendría el agua de las regaderas y nos ahogaría a todos. La leyenda decía que había que poner las figuras de Parea en su mano. O de lo contrario el agua de la vida los mataría a todos. Raquel y Lucas se quedaron asombrados con los que les habían dicho pero entonces no querían quedarse mucho tiempo más así que decidieron irse de ahí. Pero al darse la vuelta vieron que el agujero había desaparecido. Ya no podían volver, además en una semana tendrían que aguantar al agua de la vida que les mataría.
No sabían que hacer, iban a morir. Primero tuvieron que pensarlo, pero se había hecho muy tarde y estaban casados. Querían irse a dormir, pero no tenían donde. De repente vieron a un señor corriendo y le pararon. Le explicaron lo sucedido y que no tenían donde dormir. El señor se compadeció de ellos y les dijo que podían quedarse a dormir a su casa. Al llegar a la casa de ese señor se sentaron todos alrededor de una hoguera y hablaron. El señor les contó que el agujero por el que habían entrado ya no estaba porque esa planta, al echar una maldición dijo que cerraría todas las maneras posibles de que escapásemos una semana ántes de que fuese lo del agua que nos mataría. Raquel le preguntó al señor:
- ¿ y porque no salisteis todos de aquí ántes de que no pudieseis?
- porque es nuestro destino- repondió él.
-¿ vuestro destino?
- Si, esa planta dijo que nosotros no podemos hacer nada, pero que habrá dos personas, extranjeras, que si pueden.
- ¿ quienes?
- no lo sabemos muy bien. La estatua dijo algo de unas figuras de juguete o algo así. No sabemos a que se refería con eso.
El señor no sabía a que se refería la estatua con eso pero Raquel y Lucas empezaron a sospechar que las figuras que tenían eran las que buscaba esa planta.
Raquel y Lucas hablaron entre ellos ántes de dormir y los dos estaban de acuerdo en que tenían que salvar Parea. Se fueron a la cama y no le dijeron nada al señor que les había dicho todo lo que querían saber. A la mañana siguiente, al despertarse, se fueron corriendo a la estatua.
Se quedaron dando un paseo y hablando después de ver la estatua. Tenían las figuras de juguete y sabían lo que hacer , pero tenían mucho miedo para atreverse a hacerlo.
Se pasaron los días volando y llegó el día.  El día en el que salvarían Parea.
Fueron a la estatua y colocaron todos las figuras cogidas de la mano y el primero cogido al brazo de la estatua. Ellos pensaban que habían salvado Parea pero no era así. Al cabo de una hora vino el agua,   Lucas cogió un bote y Raquel otro pero solo veían venir el agua y aún no había llegado. Raquel no lo entendía pero entonces Lucas se sacó algo del blosillo. Era la figura de la camiseta y pantalón. Lucas se la dió a Raquel y ella fué corriendo a ponerla, pero un guardia no le dejaba acercarse porque decía que nadie podía tocarla. Raquel le dijo que tenía que salvar Parea pero el señor no le hizo caso.
El agua se llevó al guardia y Raquel resistía.
Acercó su mano con el muñeco a los demás y lo consiguió!
El agua se fue y todos se salvaron. Raquel y Lucas, al final volvieron a casa y descubrieron que el mundo se había parado mientras ellos no estaban.












2 comentarios:

  1. muy buen cuento,en serio

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  2. Excelente cuento.Chapeau
    enhorabuena a Andrea por inventarlo y a Helena por transcribirlo.
    Bisous a las dos

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